Blogging my death #2


"Y será una explosión increíblemente enorme; los sesos quedarán esparcidos por la habitación, llenando las paredes con una biscosa sustancia...  pero al fin me habré aprendido los dichosos new elements of The Canterbury Tales."


Lo bonica que es una tarde de biblio con los mejores (y más guapos) filólogos de la facultad de filología es indescriptible. Es tan grande su belleza que Wyatt, Sidney, Spencer y el resto de sus secuaces no sabrían ni por dónde empezar.
Qué coincidencia... a mí me pasa lo mismo con ellos.

Piensa en 9 de febrero
Piensa en 9 de febrero
Piensa en 9 de febrero
Piensa en 9 de febrero
Piensa en 9 de febrero
Piensa en 9 de febrero
Piensa en 9 de febrero
Piensa en 9 de febrero
y en el fin de semana que le sigue.

Blogging my death #1


Hoy es uno de esos (muchos) días en los que me pregunto “¿DE VERDAD? ¿DE VERDAD MERECE LA PENA ESTO?”
Y una vez más me respondo a mí misma: “Elisa, deja de quejarte y ponte al lío”.

Y es que esto de estudiar es un asco y todos lo sabemos... Ojo. La cosa no es que las asignaturas que tenga sean feas... PARA NADA. Me parecen preciosísimas. Lo que no me gustan son los profesores... y creo que no soy la única a la que le ocurre. Joder, con lo bonito que es leer un poema de Donne invitándole a la mistress a pasar una agradable velada de sexo salvaje. Y todo porque sus sangres ya se han mezclado en una pulga que previamente les ha picado a los dos. Toda una orgía, ¿eh? Ya... ¿para qué reservarse? No, mujer no. El anillo de la castidad, pa’ los Descojonas Brothers.

Pues lo que iba diciendo. Que esto es un asco. Que lo que nos espera es un infierno peor que el de Fausto. ¡Joder! Ya empezamos otra vez con las referencias a la literatura... Para diez minutos libres que tengo y me dedico a amargarme aún más.

No sé si me conviene escribir aquí mis semanas de exámenes, se supone que debería despejarme y olvidarme de todo... Pero esto, por raro que lo veáis, me motiva un poco. Tanto psicólogo, tanto psicólogo... ¡escribe un blog y se te pasarán las penas!

Pues ya me llaman a poner la mesa... Cuando mi madre vea mis ojos... no sé, me preguntará “hija, ¿tú estudias los apuntes o te los fumas?”

“Un poco de los dos, mamá, un poco de los dos”.


2012


Allí y con ellos.
No podría ser de otra forma.
El propio año tiene más ganas de llegar que nosotros de alcanzarlo, ¿por qué será?


Intentaré llenar esas 266 páginas en blanco de historias que merezcan la pena; sin darle importancia a los tachones, aunque escuezan; sin miedo a escribir nuevos nombres, nuevas fechas y nuevos lugares.
No voy a permitirme el lujo de perderme eso que llaman vida y menos aún si la puedo disfrutar con gente como esta.
No hace falta que dé nombres. Gracias.